Sentir las gotas de lluvia fina cayendo una por una, suavemente sobre tu rostro, como si intentaran caer despacito sobre tu cara para no hacerte daño, eso es sentir la naturaleza, la vida, en todo su esplendor. Y mientras miro tu suave cara, me enamoro cada vez mas de ti, sin importarme cuan enamorada estés tu de mi, naturaleza, que me das vida al mismo tiempo que terminas con ella, que cruel puedes llegar a ser con los efímeros humanos.
Sentir cada molécula que compone el aire chocando contra tu cara un día de viento en la playa, mientras saltas, solo por eso, porque te sientes bien, y nada mas importa en este mundo mas que tu, si no te preocuparas por ti, ¿Quien lo haría? No podemos pretender cambiar problemas mundiales, cuando ni siquiera nos comprendemos a nosotros mismos, tenemos que bucear en nuestras mentes, y veces cuanto menos oxigeno mejor para comprender la cantidad de sandeces que rondan por algunas.
Eso, es felicidad, la felicidad es inexplicable, y por mucho que la busquemos y vayamos detrás suya sin saber donde se encuentra, ella nos encontrara primero, flota sobre en el aire sobre nuestras cabezas y si tenemos suerte, caerá sobre nosotros, justo en ese mismo instante nos invadirán ganas de besar y abrazar a la persona que tengas mas cerca, sin motivo aparente. Si estas feliz, no hace falta motivo alguno para regalarle algo a un amigo, o abrazar a una amiga que esta de paso, ¿que mas da? Hay que aprobechar todos los momentos que vivimos porque son únicos e inigualables y eso es, queridos lectores desconocidos, lo que nos hace vivir y nos da la autentica felicidad.
Si me gusta escribir, escribo, si me gusta leer, leo, simplicidad ante todo, ya lo decían Timon y Pumba.
Ya que os he mencionado en este incoherente entrada, lectores de por aquí, tendré que escribiros algo a vosotros ya que os molestáis en leer mis, afortunadamente cortos, delirios.
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